El actor de origen australiano Mel Gibson, regresa a Costa Rica, esta vez a la playa de Mal País de Puntarenas. Cada vez son más frecuentes sus viajes a Costa Rica. Es conocida su afición por nuestra tierra y posiblemente siga prospectando escenarios para su
próxima película. Además de sus inversiones inmobiliarias en Costa Rica, Gibson siempre se ha encontrado como en casa !
Mel Gibson en Mal País de Puntarenas El actor y director conversa con los lugareños y se toma fotos con los turistas. Habla en español y en inglés por igual
El astro hollywoodense Mel Gibson muestra de nuevo el gusto que tiene por nuestro país. Este martes llegó a Santa Teresa y se contactó con un agente local de bienes raíces. Ayer se captaron estas imágenes, cuando el actor y director abordó un helicóptero en Manzanillo Viejo, supuestamente para dirigirse a San José, aunque también se supo que tiene interés en comprar terrenos en Guanacaste. Jorge Cortés, Jorge Muñoz y Manuel Garro, todos habitantes de Manzanillo Viejo, conversaron con Gibson –totalmente en español– cuando iba hacia el helicóptero.
Andrew King, el estadounidense que está de espalda, tiene 18 años de vivir en la zona y dice que bromeó con Gibson y le dijo “Mel... ¡descubriste mi escondite!”. También lo invitó a pasear en su velero, habrá que ver qué le dice cuando vuelva.
Manuel Garro lo siguió hasta el helicóptero y le contó que esa tierra en algún momento le perteneció a su abuelo. En perfecto español le contestó: “¿Y por qué las vendió? Ojalá las mantengan así como ahora. Yo estoy enamorado de este lugar”
A las 4 p.m. del martes, José Alfaro Carrillo atendió a Mel Gibson y sus tres acompañantes (dos guardaespaldas y el agente de bienes raíces) en esta sodita, Piedra Mar, en Mal País. “Se sentaron en la mesa 4. Yo de inmediato me di cuenta de que era Mel Gibson y le pregunté qué deseaba, pero no imaginé que iba a pedir un casado con filet de pescado y fresco de sandía”.
Aunque la presencia de helicópteros no es inusual en la zona de Manzanillo Viejo, ayer se corrió la voz de que el director de “La pasión de Cristo” andaba en el lugar y los vecinos llegaron incluso a caballo.
Por toda la zona se comenta que Gibson es humilde, simpático y abierto hacia la gente. Los lugareños están encantados con sus visitas, a pesar de que “fuma mucho”, según nos indicaron. Quienes llegaron ayer a verlo se quedaron hasta que despegó el helicóptero y le devolvieron la señal de despedida. Probablemente estén ahí hoy en la mañana, cuando se espera que la estrella regrese.