Lo que destruyó el turismo en Constitución fué la Celco, la celulosa de la ciudad.
Mi papá es de allá y cuenta que antes de la Celco la playa se llenaba, el río siempre vivo y lleno de gente, la isla con sus niños tirandose piqueros, la plaza llena de gente paseando la vuelta a la plaza esperando la semana maulina con su festival de barcos en el río parecido al de Corral, el ramal de Talca era una locura en verano y llegaba lleno de turistas que viajaban por el día a Constitución, hoteles y restaurantes abandonados en la costanera al muelle son vestigios de ello.


