Algunas fotos más de San José!
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Algunas fotos más de San José!]

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San José se prepara para la celebración de su 15 FESTIVAL DE LA LUZ este próximo sabado 11 de diciembre.

Steinvorth Bar
CHEPE
LIFE
STYLE
El bar Steinvorth es uno de los tantos sitios de diversión nocturna que ofrece la ciudad de San José en su downtown.
www.elsteinvorth.com
AMBIENTE
STEINVORTH STYLE
HISTORIA DEL EDIFICIO
El Almacén SteinvorthPor: estebanrivera
FUENTE: El Almacén Steinvorth « La Pagina Azul de Costa Rica
La sección existente del antiguo Almacén Steinvorth constituye un importante
vestigio del gran inmueble construido en 1907, por cuanto posee valor histórico-
arquitectónico representativo de la arquitectura comercial de San José, de principios
del siglo XX. Este edificio de ladrillo fue diseñado por el arquitecto italiano Francisco
Tenca. En su fachada conserva la influencia del estilo Art Nouveau francés, basado
en elementos de la naturaleza, es uno de los pocos que subsisten con tales
características.
Wilhelm Steinvorth Ulex, fue el fundador de su apellido en el país, llegó en 1872
proveniente de Hannover, Alemania, concretamente de Lüneburg. Nació el 17 de
enero de 1847. Pasó su infancia en Lüneburg, donde recibió educación primaria y
secundaria. a los 17 años se desplazó a Hamburg, donde inicia su entrenamiento en
comercio, con la Compañía Tiedemann. Luego es contratado por la Compañía Plate
pero la abandona a los 12 meses. En julio de 1869 es contratado por la Casa
Comercial Paraf, de París, como agente viajero para la zona de Bavaria y Valle del Rhin.
Unos años después es contratado por el señor Juan Knöhr para trabajar en su casa
comercial en San José. El 30 de agosto de 1871 se embarca en Hamburgo, en el
velero Venus, rumbo a Puntarenas. El velero traía mercancías para el Almacén Knöhr.
Luego de un viaje de mal tiempo, experiencias en alta mar y aprendizaje de español y
bordear las costas americanas pasando por el Cabo de Hornos, atracan en el muelle
de Puntarenas el 27 de diciembre de 1871.
Sus conocimientos y experiencia en comercio, le permitieron desempeñar
sastisfactoriamente su función como asistente del señor Knöhr. Se hospeda en la
Pensión de la familia Marín, donde conoce a su futura esposa Rosa. Una vez instalado
en Costa Rica, mantuvo contacto regular con su familia en alemania, por su iniciativa
vinieron sus hermanos Walter en 1879 y Otto en 1875. La sociedad comercial
Steinvorth se inicia en 1881 como “Sother & Steinvorth“. En 1884 se transforma en
“W. Steinvorth y Co.“, con Walter a la cabeza de varios socios. A partir de 1889,
Walter queda como único socio y dueño de la firma. En 1892, Otto se asocia a su
hermano, constituyendo la sociedad comercial “W. Steinvorth y Hno.“.
Fue Vicepresidente del Banco Anglo Costarricense, cargo en el que permaneció hasta
su muerte (el 26 de noviembre de 1915), aparte de sus negocios comerciales, se
involucró en diversas actividades sociales y benéficas. Fue uno de los fundadores de
la Escuela Alemana y con sus donaciones compró la casa que sirvió como primer
establecimiento de este centro educativo. A fuerza de trabajo constante y
honestidad añasó un solido capital.
En el Libro Azul nos cuentan que: “En 1872 llegó a Costa Rica en donde empezó como
dependiente de comercio y llegó a ser propietario de una de las casas más fuertes.
Casado con doña Rosa Marín, se distinguió por su generosidad. Fue uno de los
fundadores de la Cruz Roja que tan espléndidos servicios prestó en 1910. Ostentaba
la Cruz de Hierro ganada en el sitio de París en 1870 y la Medalla del Águila Roja del
Mérito Civil. Era Vicepresidente del Banco Anglo Costarricense y Presidente Honorario
de la Cámara de Comercio.”
Se le menciona como uno de los contribuyentes para la construcción del Teatro
Nacional.
Compró lotes en el Paseo Colón de San José para construir casa para él y sus hijos,
pagó veinticinco céntimos por metro cuadrado a don José Rodó por estas tierras. Al
morir su casa fue comprado por don Florentino Soto.
De su matrimonio nacieron cinco hijos: Ernesto, padre de los Steinvorth Krebs y
Steinvorth Romero; Guillermo, padre de los Steinvorth Foster; Erna, madre de los
Castro Steinvorth; Rosita, madre de los Mora Steinvorth, y Emma, madre de los
Seevers Steinvorth. Todos los hijos recibieron la educación que su condición
económica y social les permitía, hablaban varios idiomas e interpretaban instrumentos
musicales. Ernesto y Guillermo asistieron al Liceo de Costa Rica y completaron sus
estudios en Ginebra. Erna, Rosita y Emma asistieron al Colegio de Señoritas y
completaron sus estudios en Alemania, en Bremen y Oldemmburg.
Su casa se ubicaba donde actuamente se encuentra la agencia Lachner y Sáenz.
Posteriormente segrega su propiedad, construyendo casas para sus hijos: hacia el
oeste los Castro Steinvorth y los Steinvorth Krebs, ambos terrenos actualmente
ocupado por la Torre Mercedes Benz. Frente a los Castro Steinvorth estaba la casa
de los Mora Steinvorth (actualmente Club Llibanés) y esquina opuesta a los
Steinvorth Krebs (actualmente Bomba de gasolina) vivian los Steinvoth Foster. Por lo
anterior, a la parte del Paseo Colón situado entre calles 22 y 24 se le conocido como
Barrio Steinvorth. Los Seevers Steinvorth, pidieron el dinero respectivo para comprar
la Haciendo Zetillal, en Santa Bárbara de Heredia, dedicándose al cultivo de café y la
caña de azúcar.
Wilhelm Steinvorth Wassner, nacido el 4 de abril de 1879 en Alemania. Era ahijado de
Wilhelm Steinvorth Ulex. Viene a Costa Rica a principio del siglo XX para ayudarle a su
tío. Junto con él y sus tíos forman una sociedad comercial, el Almacén Steinvorth,
que a la muerte de su tío Wilhelm es administrada por él. en 1929, debio a la recesión
económica, abandona el Almacén y regresa a Alemania, donde muere el 31 de octubre
de 1952.
Walter Steinvorth Ulex, nació el 25 de junio de 1853 en Alemania y murió el 26 de
noviembre de 1931 en Hannover. Llegó a Costa Rica en 1879 contratado por la firma
Hübbe. Llegó a ser gerente de la casa “Hübbe & Grytzell“, en 1881 forma la compañía
“Sothers & Steinvorth“. Sothers fallece en 1884 y luego de su muerte descubre que
éste lo había traicionado por 16 000 pesos. En 1884 la sociedad se transforma en “W.
Steinvorth & Co.”. El 29 de abril de 1889 se apartan los socios y queda como único
dueño del a firma. En 1892 entra su hermano Otto como socio y se formaliza la
sociedad mercantil “W. Steinvorth y Hno. Sucs.” Que es un almacén que distribuye al
mayoreo productos para pulperías esparcidas en todo el país. En diciembre de 1896
entró a formar parte de esta casa su otro hermano Guillermo. En 1907 construyó el
edificio para su negocio situado en la Calle Primera y Avenida Central, citado
anteriormente.
REPORTAJE DE LA NACIÓN 23 DE AGOSTO DEL 2008
FUENTE: Edificio Steinvorth tendrá uso mixto después de restauración - ALDEA GLOBAL - nacion.com
Propuesta ganó mención honorífica en ‘Salvemos nuestro patrimonio’
Edificio Steinvorth tendrá uso mixto después de restauración
Además de comercios y oficinas, tendrá un área dedicada a vivienda
Dueños necesitan ¢110 millones para la restauración y pedirán un préstamo
Pablo Fonseca Q. | pfonseca@nacion.com
La historia del edificio Steinvorth resume –como ningún otro– lo que pasó, lo que pasa
y lo que puede pasar en la ciudad de San José.
Construido al mejor estilo europeo de su época para formar parte de un entramado
urbano que giraba alrededor del ser humano, sufrió mutilaciones inconcebibles y por
poco desaparece después de 1950, pero ahora intenta retomar su importancia y
convertirse en un lugar para comerciar, para tener una oficina... ¡y hasta para vivir!
La propuesta de estos cambios, hecha por los arquitectos Julián Mora y Carlos
Álvarez, ganó una mención honorífica en la última edición del concurso “Salvemos
nuestro patrimonio”, del Ministerio de Cultura.
Sandra Quirós, directora del Centro de Patrimonio de ese Ministerio, calificó la
propuesta de “innovadora” y “refrescante”.
En ella los profesionales proponen una recuperación completa de la fachada original
que, a pesar del paso del tiempo, aún mantiene la ornamentación que lo destacó por
décadas sobre la calle primera, entre avenidas central y primera.
Además, a lo interno se recuperará la totalidad de un patio de luz y se crearán
mejores espacios para negocios y oficinas.
Buena parte del segundo piso, donde por años funcionó el Bar Risas, se dedicará a
vivienda.
“Aún no sabemos si será un solo apartamento grande o varios más pequeños, pero el
espacio es ideal para hacer unloft como los que se encuentran en edificios antiguos
de Nueva York”, señaló el arquitecto Mora, quien se interesó en el proyecto por ser
familia política de los Steinvorth.
El administrador, Rodrigo Bonilla Steinvorth, cree en el proyecto y su sostenibilidad a
largo plazo.
“El edificio es patrimonio de mi familia y del país, es realmente bello y único pero,
además, estamos seguros que la inversión se va a recuperar”, explicó Bonilla.
Aunque no ganaron los ¢100 millones en que consistía el premio del concurso, Bonilla
aseguró que pedirá un préstamos por ¢110 millones para comenzar las obras.
“Siendo realistas, creo que podríamos tenerlo listo en unos cinco años”, añadió.
El arquitecto Álvarez explicó que la nueva distribución del inmueble está pensada para
el disfrute del peatón, utilizando el patio de luz interno para que las personas tomen
un café y lo vean como una extensión del bulevar de la avenida central.
El edificio Steinvorth se terminó de construir hace 101 años. Es obra del arquitecto
Francisco Tenca y es representante del estiloart nouveau.
Lo construyó Otto Steinvorth, hermano de Wilhem, el primero de esta familia que
arribó a Costa Rica en 1872, procedente de Hannover, Alemania.
Testigo de la Segunda Guerra
Este inmueble también es testigo del trato a los alemanes
(o sus descendientes) en Costa Rica durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
El Gobierno cerró el negocio argumentando que apoyaba al líder alemán Adolfo Hitler.
Después envió a los Steinvorth a los campos de concentración ticos, los expropió y
confiscó bienes.
Ricardo Steinvorth fue enviado a Estados Unidos y, aunque cuando regresó en la
década de 1950 recuperó el inmueble, el negocio nunca fue el mismo, así que empezó
a alquilar locales. Incluso, en 1960 tuvo que vender la mitad sur del inmueble, que
Samuel Grinspan demolió.
SU RESTAURACIÓN
El viejo Steinvorth
FUENTE: El viejo Steinvorth
103 años después de que figuras de camellos, conejos y
chompipes hicieran nido en su fachada, un fragmento del antiguo almacén Steinvorth
perdura. Dentro de él, Julián Mora puso a soplar nuevos aires hasta alcanzar la
primera etapa de su restauración.
“Se trata de resaltar la ruina”. La calle uno sigue alumbrada por los faroles en los
postes de luz, como hace 100 años. “No quiero que se vea como hace 100 años, sino
que se vea como es hoy”. El reflejo de la luz del alumbrado público juega con la
textura de ladrillo centenario, recién liberado de múltiples capas de pintura.
El arquitecto Julián Mora rescató un rincón del mítico edificio Steinvorth, otrora
almacén de una capital en ciernes y ahora símbolo del rescate urbano que merece
–con urgencia– San José.
Desde su construcción en 1907, la obra ha sufrido un sinfín de modificaciones
espaciales y de uso, siendo las más tristes la demolición de más del 50% de la obra
original a mitad del siglo pasado. Los vestigios que perduran lucen opacos bajo las
cortinas metálicas, los medidores de luz y los “agregados”.
Mora –junto a otros arquitectos de la firma Terrarum– detalló un plan ambicioso que
reúne el rescate del edificio principal, la rehabilitación de un lucernario y la creación
de un edificio de comercio, oficinas y vivienda hacia el interior de la cuadra.
El primer paso hizo que Mora se apropiara del nivel superior del edificio principal, con
el fin de generar el cambio a partir de una obra puntual. El resultado es el
restaurante, bar y galería El Steinvorth. “Acupuntura urbana”, diría Jaime Lerner.
Art nouveau
El ferrocarril al Caribe ya permitía comprar los goces de Europa en el centro de San
José. Era 1907 y el almacén de Otto Steinvorth, en el ángulo que forman al noroeste
la calle uno y la avenida central, estaba repleto de telas, vinos, abarrotes y hasta
materiales para la construcción.
El Viejo Continente era un anhelo comprensible en los inmigrantes españoles, italianos
o alemanes, como don Otto, oriundo de Hannover.
En la arquitectura, la tecnología del vidrio y el metal era asumida por muchos para
mostrar sus productos desde amplios ventanales, mientras que la vanguardia del art
nouveau mezclaba estos adelantos con un trabajo más artesanal, como los ladrillos.
Esa confluencia de factores redundó en el almacén Steinvorth, diseñado por el italiano
Francisco Tenca e influenciado por la obra “románica richardsoniana” de Henry Hobson
Richardson y, por vínculo directo, por los palacios florentinos.
De ahí que en la fachada aún se aprecie un trabajo meticuloso y antediluviano en
donde Tenca representó con sus adornos un arca repleta de motivos animales y
florales.
El abandono
San José se gestaba “a la europea” y la mejor vitrina era la avenida central y sus
ramales. Allí casi todo hogar tenía su mitad de hotel o de botica, mientras que los
edificios nuevos se dedicaban por entero al comercio y su arquitectura reflejaba la
bonanza de sus propietarios.
En el caso de don Otto y su heredero, Ricardo Steinvorth, la bonanza concluyó con la
Segunda Guerra Mundial. Los alemanes fueron apresados y sus bienes confiscados,
bajo la presunción arbitraria de colaborar con Adolfo Hitler. Pocos años después de
que en 1950 recuperara el edificio, Ricardo debió vender su extremo norte a Samuel
Grispa, quien lo demolió para construir una mole de seis pisos.
La historia de abandono y groseras intervenciones continuó hasta hace escasos tres
años, cuando Mora y Terrarum desarrollaron una investigación sobre el inmueble y lo
propusieron para el certamen Salvemos Nuestro Patrimonio, del Ministerio de Cultura y
Juventud, que otorga 100 millones de colones para intervenir edificios históricos. Allí
consiguieron una mención de honor aunque nada de efectivo.
Mora, sin embargo, se comprometió a desarrollar el segundo nivel del edificio principal
donde en los ochentas tuvo su lugar el bar Risas –de paredes afelpadas y neón–.
La intervención
En ese espacio, el arquitecto eliminó o reutilizó los restos de las modificaciones
realizadas durante más de 100 años, hasta mostrar una doble altura, un mezzanine, el
ladrillo en su natural esplendor y los pisos y ventanas originales en sus exóticas
maderas.
El resto fue mostrar esa “ruina” con toda su crudeza, y delatar las intervenciones
actuales con la pulcritud del blanco de las paredes nuevas y el diseño moderno de los
muebles aportados por la tienda Altea.
El resultado es una variante del loft neoyorquino convertido en una doble galería: el
edificio como tal, y las obras de los artistas emergentes Luciano Goizueta y W (Vinicio
Jiménez y Paz Ulloa).
“La idea es poner el edificio en condiciones apropiadas para el nuevo contexto
urbano, promocionando el uso mixto y el repoblamiento de San José”. Las nuevas
etapas del Steinvorth brillan en los ojos de Julián. “Pero primero hay que crear puntos
de convergencia y de reunión para la gente, y luego desarrollar vivienda”. Este punto
en particular ya está pintado, recién perfumado y expectante. San José lo merece.
FOTOGRAFÍAS:

Uff buenísimo el reportaje sobre el Steinvorth, un lugar con mucha historia sin lugar a dudas. Me encanta la idea que van a remozar todo el edificio y el bar en si es uno de mis favoritos en San José.![]()
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