Estudiante salvadoreño lidera apoyo al "Acta del Sueño"
La iniciativa daría residencia legal a estudiantes que llegaron a EE.UU. antes de cumplir los 15 años
Osmán Fernández llegó a los Estados Unidos, a los 11 años, procedente de Polorós, departamento La Unión, donde su familia vivía pasando apuros y recibiendo una pequeña remesa que su padre enviaba todas las semanas desde el gran país del norte, a donde había llegado huyendo de la guerra que azotó el país en los 80. La Villa de Hempstead, en Long Island, New York, fue el lugar elegido por el padre de Osmán en razón que se había convertido este lugar en el destino preferido de los cuscatlecos que llegaban a la gran urbe.
Hoy, a sus 20 años, es un joven que lleva en sus hombros la experiencia vivida por toda una generación de niños salvadoreños que han hecho el mismo viaje. Sus padres consiguieron traer a toda la familia constituida por siete hermanos, y gozan del ansiado estatus de residentes permanentes lo que significa por lo menos vivir seguros con trabajo y estudios en marcha.
Pero Osmán no está tranquilo. Pese a seguir estudios superiores en Suffolk Community College, siente que tiene que hacer algo por los jóvenes como él que no tienen la misma suerte. Por ello, desde hace unos años, se unió al gran movimiento nacional que se ha gestado en apoyo al "Dream Act" o "Acta del Sueño", como se conoce a la iniciativa legislativa que daría residencia legal a los estudiantes que llegaron a este país antes de los 15 años. Como tal ha participado en vigilias y marchas a Washington D.C., así como reuniones con líderes políticos y comunitarios que tienen como objetivo viabilizar este ansiado proyecto legislativo.
"Cuando llegué a este país encontré que todo era una lucha permanente. En la escuela a donde iba había siempre un enfrentamiento entre estudiantes afroamericanos e hispanos. Ellos creían que todos éramos del MS-13 o la Mara Salvatrucha, y nosotros, que ellos también pertenecían a pandillas. Teníamos que andar en grupos para defendernos, lo contrario era exponerse a una dura paliza, lo que era frecuente en Hempstead", cuenta.
Su familia decidió entonces mudarse a otra ciudad más tranquila y se fueron a Huntington Station, en el condado de Suffolk, más al este de la isla, donde Osmán hizo su secundaria en Walt Whitman High School, de donde egresó en el año 2007.
"En Huntington, aunque era diferente a Hempstead, porque habían más muchachos de diferentes países no solo salvadoreños, no encontré una realidad distinta, estudiantes de familias inmigrantes cuyos padres trabajan todo el día, viviendo prácticamente solos expuestos a todo peligro. Cuando ya terminaba la escuela me enteré que dos amigos que yo tuve cuando estudiaba en Hempstead fueron asesinados por la maras, truncando no solo el futuro que habían venido a buscar a este país sino la de sus familias. Eso me marcó y decidí entonces tomar partido para buscar mejores horizontes para los estudiantes que como yo vinieron a este país traídos por sus padres", señala Fernández.
Tiempo después, luego de haber participado en diferentes eventos, decidió junto a un grupo de amigos fundar la Asociación de Estudiantes Inmigrantes de Long Island con el propósito de liderar la lucha en pro del "Dream Act" en esta parte de Nueva York, donde se cree viven unos 300 mil salvadoreños.
Se estima que cada año egresan de la secundaria unos 65 mil estudiantes indocumentados, quienes no pueden acceder a estudios superiores. Los pocos que lo logran tampoco pueden ejercer lo estudiado por no ser residentes legales.
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