Nos los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución, para la Nación Argentina.
El preámbulo de nuestra constitución lo dice claro. Todo inmigrante es bien recidido en estás tierras: claro de uno cosecha lo que siembra, los bolivianos, paraguayos, peruanos, chilenos y mexicanos se ganaron un mala fama (sucios, delincuentes, vagos, traidores, narcotraficantes) pero no todos son iguales.
Ahora si fuéramos un país discriminatorio hace rato que habríamos mandados a estos sujetos en un avión y que nunca más vuelvan... como lo hacen en España. |