Según el presidente Álvaro Uribe, el país debe recibir por lo menos 6.000 millones de dólares al año por este concepto. Hay versiones encontradas con respecto a los beneficios de esta tendencia.

Mientras algunos insisten en que las compras de empresas insignia por parte de multinacionales sólo destruyen capital y empleo, hay quienes señalan que es la única vía para que el país se modernice, innove y mantenga los niveles de inversión que requiere su crecimiento.

Hace cerca de un año, cuando se conoció de la venta de Bavaria a la anglosurafricana SABMiller, por un valor cercano a los 8.000 millones de dólares, hubo todo un debate nacional sobre cuál debería ser el destino de los recursos que obtendrían los inversionistas locales para evitar la salida de capitales y promover más empresa.

Para el economista Eduardo Sarmiento Palacio es un "aterrador modelo" el que se ha impuesto en los últimos años con el ingreso de capitales extranjeros a algunas de las principales compañías colombianas.

Según explicó, desde 1995 había vaticinado que el impacto de esta tendencia sería una pérdida sustancial del empleo y el capital, situación que, en su opinión, se confirmó con el aumento de cerca de dos puntos en la tasa de desempleo a partir de ese año.

Justamente en el caso de la venta de algunas compañías colombianas a firmas extranjeras, la primera decisión ha estado enfocada al recorte de la nómina. Este, por ejemplo, fue el primer rumor que circuló tras la compra que hizo Telefónica de España del 50 por ciento más una acción de la estatal Telecom, negocio que representó 853.577 millones de pesos.

Hace un par de meses, cuando Millicom Cellular de Luxemburgo compró a ETB y EPM el 50 por ciento más una acción de Colombia Móvil - Ola por 1,14 billones de pesos, también surgieron voces que aseguraban que lo primero que harían los nuevos dueños sería 'adelgazar' la firma colombiana.

Pero a este respecto, el rector de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, José Fernando Isaza, tiene su propia teoría: el recorte de empleos no se da por el ingreso de capitales extranjeros, sino porque las empresas estaban sobredimensionadas y los ajustes son necesarios, pues de lo contrario no son competitivas. Isaza considera que ya está pasado de moda el discurso sobre si es buena o mala la inversión extranjera.

"Ahora cuando los que compiten son los grandes conglomerados, lo que hay que aprovechar es lo bueno que trae eso para el país", aseguró.

El ex ministro Manuel Rodríguez coincide en que no puede afirmarse que el capital extranjero es bueno o malo per sé. En su opinión, en algunos casos en América Latina se han registrado ejemplos muy negativos de inversión extranjera, como el caso tan documentado de la privatización del manejo de agua potable en Cochabamba, Bolivia. Pero al mismo tiempo, se pueden mostrar otros ejemplos como el de Barranquilla, donde el ingreso de capital extranjero para el manejo de servicios públicos ha resultado un caso muy positivo.

Álvaro Montenegro, catedrático de la Universidad Javeriana, asegura que "no hay nada de malo" en que vengan al país capitales extranjeros y compren firmas nacionales. "Muchas veces junto con el capital, las multinacionales traen nueva tecnología o formas más eficientes de gerencia que pueden ser muy útiles siempre y cuando se respeten las leyes nacionales y no se saque ventaja de la mano de obra barata o no se exploten los recursos nacionales de una manera exagerada", aseguró.

Esta mayor experiencia de las multinacionales permitió que en la última década el comercio en Colombia cambiara radicalmente. Los primeros pasos se dieron en 1997 con la venta del 30 por ciento de Vivero al fondo de inversión Newbridge Andean Partnerts por 18 millones de dólares. En 1998 la francesa Carrefour entró al país en asocio con firmas locales y en el 99 la también francesa Casino adquirió el 21 por ciento de Almacenes Éxito.

En medio de este panorama, la semana pasada se anunció la compra de la sociedad comisionista Bolsa y Banca por parte de la firma estadounidense Stanford Group Company, que es -por ahora- la última movida en la que capitales internacionales ingresan al país vía adquisición de compañías colombianas.

Aunque no se ha divulgado el monto de la operación, el negocio resulta llamativo, pues muestra una tendencia del capital extranjero por afianzarse en el mercado de bolsa: hace unos seis meses otra multinacional estadounidense, Global Strategic Investment, había adquirido a Pichincha Valores.

Estos movimientos, que hace un lustro resultaban escasos, han aumentado en el último año por efectos de una combinación de mejora en el clima de los negocios, internacionalización de la economía colombiana y mayor promoción de la inversión extranjera en el país.

Fuente: El Tiempo


Bueno....vamos mejorando....y ademas...con el dinero de remesas...mas dolares van a entrar al pais...yo creo que se superaran los 11.000 millones de dolares para este año!!