Reforma agraria
El Estado, por medio de la confiscación, comenzó a adquirir gran parte de las tierras en manos de los particulares y también se apropió las propiedades de la Iglesia. En adelante esas tierras estatales serán arrendadas a los campesinos a muy bajo precio. A los campesinos arrendatarios el Estado les provee ganado y útiles de labranza.
Se creó una singularísima institución denominada "Estancia de la Patria". Eran verdaderas unidades económicas de producción donde se integraban actividades agrícolas, ganaderas y artesanales. Proveían alimentos al ejército y abastecían al mercado local de yerba mate y tabaco.
Sin vagos y mal entretenidos
La expansión y el desarrollo del mercado interno, y la consecuente ocupación de la mano de obra local, generó otro fenómeno singular: la ausencia absoluta de desocupados. No había "vagos y mal entretenidos".
Se formó así una comunidad original donde reinaba la paz social, casi una anomalía en el mundo de ése entonces. Y así se dio el fenómeno de una economía que, aunque técnicamente atrasada, permitía la integración del pueblo a la misma.
Carlos Antonio López profundiza el modelo
A la muerte de don Gaspar Francia en 1840, (había gobernado casi tres décadas) le sucede Carlos Antonio López. Su sucesor reforzará el sector estatal de la economía, habrá más "estancias de la patria".
Son nacionalizados los arbustos de yerba mate y con ellos los bosques que producen madera para la construcción. Se sanciona una ley que prohíbe a los extranjeros la adquisición de tierras y se dispuso construir la primera fundición para el carbón de madera y tratamiento del mineral de hierro.
Las tierras comunales de la población aborigen fueron pasadas al Estado que las administraba y se disolvieron las antiguas comunidades indígenas guaraníes. La población indígena, en vez de ser exterminada como fue en el resto de Latinoamérica, fue afianzada a la tierra e integrada a la Nación.
Era el Estado el que dirigía la economía y determinaba las políticas de desarrollo. El país crecía a pesar de la inexistencia de una burguesía urbana. Lentamente se desarrolla lo que se podría llamar una burguesía rural, que será la base social del régimen.
La política internacional y la militarización
En lo que respecta a la política internacional, el Paraguay de Carlos Antonio López se comienza a abrir al mundo. Brasil, solo en función de sus propios intereses, le reconoce su independencia en 1844, acto por el cual protesta el embajador de Don Juan Manuel de Rosas en Rio de Janeiro. Para el Restaurador, en su visión americanista que aspiraba a la unidad del viejo Virreinato del Rio de la Plata le resultaba inadmisible la independencia de una de sus provincias.
El Paraguay que no tenía pactos colectivos con las otras provincias argentinas, los iba sellando aisladamente y con quién le conviniera para oponerse al gobierno argentino que le negaba la independencia. Era aliado de Corrientes, mantenía relaciones de interés mutuo con Brasil y simpatizaba con las potencias europeas bloqueadoras. Luego de Caseros, pasa el Paraguay a disfrutar su plena soberanía, es reconocida su independencia por la Confederación y le es permitida la libre navegación de los ríos (2).
Pero sin dudas, el punto esencial de la política de Carlos Antonio López fue la militarización del país. Durante su gobierno, su hijo Francisco Solano, sirvió en el ministerio de guerra y trabajó sin descanso en esta área contratando, durante su larga estadía europea, técnicos, especialistas en fabricación de armas, constructores de buques, artilleros etc. Todos ellos empleados y controlados por el Estado. Es importante marcar que el desarrollo militar del Paraguay, a pesar de sus avances, no podía, ni podrá hacer nada contra las armas y los recursos del Brasil y la Argentina, financiados y dirigidos por el imperio Británico.
Solano López, el sucesor
Era Francisco Solano López el sucesor indicado del "Supremo", un verdadero delfín que profundizó el proyecto de sus antecesores. La notable continuidad de la política económica de los gobiernos paraguayos se prolonga y ahonda con el hijo de Carlos Antonio que lo sucede a la muerte de éste en 1862.
El historiador Carlos Pereyra hace un análisis de la concepción geopolítica que Francisco Solano López poseía de la región y el mundo que es importante transcribir para comprender luego la naturaleza de la guerra, y el rol que Argentina jugó en ella: "El general Francisco Solano López consideraba como misión capital del gobernante paraguayo contrariar los avances del Brasil y formar un pacto de unión con Bolivia, la República Argentina y el Uruguay. El sentimiento unificador de López tenía que ser muy mal recibido..."
Modernización y desarrollo del Paraguay
León Pomer, en su libro "La Guerra del Paraguay" relata, en forma breve pero clara, el proceso de desarrollo económico y la gestación del modelo autónomo guaraní. Menciona que en este período comienza la construcción de vías férreas, telégrafos, fábricas de pólvora y de papel. Son contratados más técnicos extranjeros y puestos al servicio de la política del Estado.
El Estado toma un papel central en la economía, pero no para enajenar las riquezas del suelo o desarrollar aquellos sectores de la economía nacional que interesan a los países centrales sino para determinar políticas soberanas de desarrollo. Este estatismo es un ejemplo insólito en la América del Siglo XIX.
Contra los intereses del imperio
El Paraguay de la preguerra no era un paraíso como algunos autores afirman, no fue ni siquiera un país moderno y desarrollado. Pero, la dirección que iba tomando, el crecimiento y la voluntad que lo guiaba comenzaron a resultar intolerables para la política del imperio británico.
El Cónsul Henderson de S. M. Británica le escribió a la Foering Office: "La mayor parte de la propiedad rural es propiedad del Estado. Las mejores casas de la ciudad pertenecen al gobierno y éste posee valiosas granjas de cría y agrícolas en todo el país". Era un desmesurado estatismo... no dejaba espacio alguno a los ingleses para hacer sus negocios.
La Guerra: sus actores y causas
Las razones de la conflagración
Cada uno de los países aliados tuvo en su momento una necesidad interna para entrar en guerra con el Paraguay. Pero, más allá de las razones particulares de los Estados beligerantes, no es difícil, en este caso, encontrar las causas originales del conflicto en los intereses económicos del imperialismo británico en la región del Río de la Plata.
Adhiero en este trabajo a las conclusiones que la mayoría de los estudios revisionistas han arribado luego de investigar la Guerra del Paraguay y sus causas. En síntesis, la mayor parte de esta tendencia historiográfica expresa que, dentro de la estrategia en el Río de la Plata del imperialismo británico, elaborada en Londres con fría deliberación, no podía escapar la necesidad de suprimir el foco de autonomismo y soberanía emplazado entre Argentina y Brasil que incitaba permanentemente a la rebeldía de los caudillos contra los poderes centrales establecidos.
La guerra del la Triple Alianza fue una de las primeras manifestaciones mundiales de la política belicosa del imperialismo capitalista. En este caso, puso a prueba el sometimiento de tres gobiernos políticamente dependientes al obligarlos a aniquilar a un cuarto rebelde. La "Pérfida Albión" (3), abatió la Patria guaraní por manos ajenas.
Por las libras esterlinas
La tesis de la participación decisiva del imperio Británico se puede demostrar leyendo la documentación del Foering Office que muestra las diferentes operaciones políticas y diplomáticas que van acorralando al Paraguay.
Los diarios de la época también son una valiosa fuente que nos deja entrever a Inglaterra detrás de las decisiones de los gobiernos. Pero entiendo que la más clara y patente demostración de la participación de Gran Bretaña en el conflicto la dan los números de las finanzas que fueron utilizadas en la guerra.
Los ingleses: Los hermanos Baring y Rothschild
Siguiendo y profundizando un análisis de León Pomer, llego a la conclusión de que en la Argentina, los gobiernos de Mitre y de Sarmiento obtuvieron fondos de las siguientes fuentes financieras:
1) Entre los particulares, Mr. Tomás Armstrong por ese tiempo director residente del Ferrocarril Central Argentino, ex Presidente de la Bolsa de Comercio y vocal del Banco de Buenos Aires, comprometió un préstamo de 50.000 pesos anuales por cada año que durara la contienda. Varios comerciantes procedieron de la misma manera. Hay una larga lista de residentes británicos en Buenos Aires que contribuyeron con préstamos al Estado para solventar los gastos de guerra.
2) El Banco de la Provincia de Buenos Aires, que prácticamente estaba administrado por ingleses, proveyó de fondos durante toda la guerra con garantía de los ingresos de la Aduana.
3) El Banco de Londres, filial Buenos Aires, fundado tres años antes del estallido bélico, adelantó fondos más tarde rembolsados con el producido por un empréstito conseguido en una banca londinense.
4) Empréstitos brasileros por dos millones de pesos fuertes que en realidad habían sido proporcionados al Brasil por la banca Rothschild, obviamente británica.
5) Por último los "señores de la guerra" hicieron un gran negocio: Londres entregó un empréstito al Estado Argentino por un monto de 1.800.000 libras esterlinas lo que produjo un endeudamiento a las arcas nacionales de 2.500.0000 libras, cifra a la que se le suman los intereses usurarios al capital original otorgado. Este empréstito fue otorgado por la Baring Brothers. La negociación del empréstito, hecha por Norberto de la Riestra, fue otro capítulo bochornoso de la historia de la deuda externa argentina.
El Brasil, obtuvo prestaciones por un total de 6 millones de libras esterlinas desde 1865, prácticamente desde el comienzo mismo de la guerra otorgados por la banca Rothschild que sobre el final de la contienda le entregó 3 millones más.
La participación uruguaya fue financiada en lo fundamental por el Brasil, a través de la intermediación del Barón de Maua, aquel personaje de fundamental transcendencia en la preparación de Caseros y la caída de Rosas, quien era también un testaferro de la banca Rothschild en la región. Al finalizar la guerra el gobierno uruguayo logró, aprovechando la ocasión, un préstamo por tres y medio de millones de libras.
Para entender quien era el titiritero de esta guerra fraticida solo tenemos que mirar las cuentas "del debe y el haber" de las finanzas paraguayas de la pos guerra. El Paraguay de Solano López era la única nación de la Latinoamérica que no tenía deuda externa. Después de la guerra, Paraguay fue condenado a pagar los gastos militares de los aliados. Para ello "contrae" un empréstito con la Baring Brothers por un millón de libras. Se le descuentan 200.000 libras por gastos, amortizaciones e intereses, pero los bonos del crédito se deprecian y Asunción no recibe casi ni una sola moneda. Entonces debe contratar otro empréstito, ahora por dos millones de libras esterlinas, en esta ocasión garantizado por la tierra paraguaya. Con el tiempo su endeudamiento se incrementa aun más. Rodolfo Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde con ironía escribieron "El Paraguay ya está "civilizado": debe 7.500.000 libras.
Resumiendo: fue el capital inglés el principal financista de la guerra. Esos beneficios y el capital recuperado sirvieron para que una nueva casta de porteños advenedizos en finanzas internacionales se iniciara desenfrenadamente a la especulación y la usura, pero esa es harina de otro costal...
Continuaaaaaa





LinkBack URL
About LinkBacks
Reply With Quote


Bookmarks